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Kenia

Felicidades Mariona

Hace dieciseis años, a las cuatro y cuarenta nacio una de las personas más imporantes y esperadas en mi vida.

Todo empezo cuando sonó el teléfono de casa mi yaya y mi madre al otro lado de la linea dijo: "Beto, creo que he roto aguas"... los nervios se avalanzaron sobre mi padre y los preparativos en cinco minutos para salir pitando con el coche hacia Barcelona fueron un desastre.

Con luna llena, como la de esta noche, salimos por las curvas de Tortosa hasta la autopista y en un par de horas estabamos los dos como flanes en la puerta de la clínica, donde mi madre con mis abuelos y una panza gigantesca nos esperaba. Fué entonces cuando el sueño de tener una hermana se hizo realidad. Para mi no solo era un juguete si no una fiel compañera, sangre de mi sangre que compartiría todo conmigo.

La diferencia de edad eran de casi nueve años, así que para mi en esos momentos era una muñeca y al cabo de unos pocos un estorbo, pero siempre supe que sería la amiga incondicional con la que podria confiar todas mis preocupaciones y compartir mis alegrias.

Yo le pedí al ginecologo que quería ver nacer a mi hermana, pero cuando empece a contar las contraciones y vi a mi madre con la cara de "que salga ya de una vez"... preferí irme a casa a dormir con mi abuelo. No pude pegar ojo en toda la noche, no solo por los nervios si no porque mi abuelo roncaba como un descosido y los vecinos habían decidido celebrar un guateque. Cuando llegó mi abuela, me cogió en brazos para llevarme a mi cama y me dijo: "tu hermana Mariona, te espera mañana por la mañana".

Me levante pronto, me vestí con la ropa que me había preparado mi padre y espere a que sonara el timbre. Le lleve un pato donald que tenía preparado y un ramo de flores para mi madre. Cuando llegamos las vimos a las dos desde la calle por la ventana. Subí rapidamente resbalando con las babas de mi padre y de mi madre y conseguí llegar a la cuna, me la pusieron en brazos y sentí su corazón. Me puse a llorar de emoción y hasta ahora, creo que solo supliré ese momento cuando sea madre.

Fue una hermana muy esperada, yo les pedía a mis padres que me diesen hermanos, pero hasta que las condiciones no se dieron no pudieron aumentar la familia. Es el bebe más feliz que jamas he conocido, solo se reia y comia.... no lloraba y le hacia gracia a todo el mundo. Era gordita con el pelo rizado... Y lo más importante fue que trajo unos años de felicidad en casa, era como si estuviesemos en una nuve aparte y solo existieramos nosotros, contentos alrededor suyo. Hemos vuelto a ser felices pero no tanto como esa época. Todo era perfecto o simplemente no sentiamos nada como malo mientras pudiesemos estar los cuatro juntos....

Estos 16 años han sido difíciles también, porque nunca he llegado a ser ni su mejor amiga ni su madre, pero ahora que empezamos a forjar nuestra relación con más razonamiento nos queremos con locura.

Desde aquí desearle lo mejor en esta vida y brindarle de nuevo todo mi apoyo.

Te quiero Mariona

P.D: Muchas felicidades (casi se me olvidaba entre tanta tonteria).

*post escrito el 30 de enero

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3 comentarios

kenia -

Gracias Abel,
a ver si coincidimos por esas tierras del matarraña.
besos
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Abel -

Dieciseis añazos ya... cómo pasa el tiempo copón!!!! Muchas felicidades Mariona, aunque sean con retraso.

Kenia... un post precioso.
Un besazo par las dos y un achuchón para tu padre.

Mariona -

Muchisimas gracias! me ha emocionado. Un beso muy fuerte! te quiero
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